Encontrando
el Desierto dentro
Por
Luis Molinar
July 2002
Cuando
decidí hace unos meses pasar un tiempo en el desierto de
Sonora, fui consciente de que podría este ser un tiempo de
reflexión acerca de las nuevas prioridades en mi vida y también
del regalo que esta experiencia podría ser. Tengo que decir
que muy dentro de mi yo creía que este iba a ser un tiempo
triste y de austeridad. Quizá incluso un tiempo de privación
y sufrimiento. Una cosa sabía seguro, y era que este tiempo
de estar solo sería un tiempo de verdadera reconstrucción
para mí. Esta creencia inicial de que yo necesitaba sufrir
y vivir con privación era algo que venía de mi educación
católica, sin duda. Sinceramente, estoy abierto a experimentar
cualquier cosa que este período de estar en soledad y en
silencio conmigo me pueda traer.
Sentí que comenzaba a entrar
en este lugar en mí, mientras atravesaba conduciendo el desierto
de California y Arizona. A medida que me acercaba a la frontera
mejicana comencé a sentir agitación
y miedo por lo que estaba a punto de hacer y quizá por lo que surgiría
al escribir y hacer mis prácticas allí. Comencé a notar
un miedo al dejar atrás los Estados Unidos y entrar en Méjico en
coche. Normalmente viajo a Méjico tres o más veces al año
en avión y voy directo a Ciudad de Méjico y regreso. Esta vez yo
sentía que estaba conduciendo el viejo coche de mi padre;
este conocimiento se sentía muy diferente y algo aterrador. Me pregunté entonces
si mi miedo venía de viajar en coche hacia Méjico, o venía
de lo que tendría que enfrentar durante mi estancia allí. Después
de un tiempo, llegué a la conclusión de que el miedo venía
de no saber lo que me esperaba. Supe entonces que estaba entrando en un lugar
de no expectativa sobre alguna recompensa final. También era consciente
de la metáfora de lo que yo llamé conducir el coche de mi padre,
significando mi viejo patrón de conducta que aprendí de él
cuando vivía.
Pasé cerca de siete días conduciendo
hacia el desierto de Sonora, parando y siendo un turista durante todo el camino.
Durante este tiempo de soledad y preguntas me di cuenta que cada vez que me he
dado tiempo para estar con mi Ser, he recibido muchos diferentes
regalos y al mismo tiempo comprendí que esta experiencia podría
ser diferente al resto. Sentía en mí ese lugar maravilloso de no
expectativa mucho más vivo. Estaba consciente que en este lugar de no
saber yo necesitaba desarrollar un intento para mí y mi trabajo
allí. Con mi separación y divorcio pendiente con mi esposa Victoria,
yo sabía que tenía una oportunidad para reconstruir mi vida personal
desde un lugar diferente en mí. También sabía que tenía
una oportunidad para aumentar mi propia integridad. Sabía al inicio de
mi viaje, que necesitaba crear un nuevo lugar para mi propia verdad que finalmente
alimentaria mi lugar de integridad y no el de otras personas como mi madre, padre,
maestros o las imágenes que ellos significan en mi proceso de domesticación.
También
supe que quería cambiar la
forma en que paso esta enseñanza a otros, haciéndolo desde un lugar
de menos esfuerzo y más desde el Corazón.
Otra cosa de la que estuve
muy consciente es de que quería por primera vez en mi vida, vivir desde
un lugar de merecimiento y no de sobrevivir. Un nuevo lugar en mí que
podría abrirse a la
abundancia en todo lo que me venga y no reprimir más por la limitación
de menos que.
Soy consciente, mientras escribo esto, que declarando
este intento, puedo estar posiblemente haciendo crecer mi propio intento
individual en mi deseo de llegar al intento del Creador. Sé también que cuando
alguien en el círculo pone su intento en hacer algo diferente del viejo
sueño, habrá un efecto onda que se extenderá a todos en
el círculo. Lo que sugiero es que todos empiecen a mirar su vida y qué es
lo que quieren realmente para ustedes. Algo que venga de su verdad de que son
corazón y no su mente basada en miedo; y no algo sobre el sueño
de otro pero sí sobre tu propio sueño que viene de este lugar profundo
en ustedes. Usa este tiempo de estar en el desierto para reflexionar
y buscar tu propia verdad. Una vez más, sé consciente de la diferencia
entre la verdad de tu pensamiento basado en miedo y la verdad real
que viene del Creador a través de tu corazón. Por cierto, este
puede ser un buen lugar para que acechen su interior.
Por último, siento mucha gratitud hacia
Don Miguel y esta sagrada enseñanza, así como hacia todos ustedes
que hacen que esta enseñanza del corazón esté viva para
ustedes y para el círculo. Les mando mucho amor y gratitud por sus esfuerzos
en llegar a ser fuertes en el corazón.
Luis
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