Mensaje del Nuevo Año
Por Luis Molinar
Enero de 2006
Queridos,
Mis mejores deseos a todos, que tengan un prospero y feliz año
nuevo y espero que todos sus deseos de corazón se vuelvan realidad.
Para mi este año que pasó me trajo muchos regalos, principalmente
con está enseñanza que esta tomado un lugar en mi, principalmente
enseñándome que debo continuar reconociendo y curando estás
heridas que vienen de mis relaciones y de mi propia dualidad.
Quiero agradecerles por todo su apoyo, por tantos regalos que recibí de
cada uno de ustedes durante está enseñanza, la que
por cierto parece ser que se ha transformado en algo muy hermoso, gracias
por ayudarme a desarrollarla y moldearla. De la misma manera quiero agradecer
a todos por su participación en la enseñanza, eso me dio
seguridad por lo que estoy haciendo, y demostrando.
He aprendido más y más que cuando uno vive la enseñanza,
tiene sus retos, y en verdad cuando uno realmente vive la enseñsa,
pide al espíritu curar lo que no es, el espíritu trae lo
que necesitamos para continuar con nuestro siguiente paso.
Y, ¿ cuál es mi siguiente paso?, bueno mi siguiente paso
es mudarme a Estados Unidos a supervisar el cuidado de mi madre que tiene
94 años, pasaré con ella un tiempo, aproximadamente dos
meses o más. He decidido con la ayuda de muchas personas, dejar
mi casa aquí en México, así como las terapias que
tengo semanalmente en León y en Guanajuato y detener estas sesiones
el tiempo que sea necesario. Tengo planeado hacer talleres cada dos o
tres meses aquí en México y continuar con las enseñanzas
y los viajes a Europa. Mi asistente Mariana permanecerá aquí en
Guanajuato y seguirá llevando todo lo que se necesite con la organización
de las Jornadas de Poder a Teotihuacan, los talleres y continuara manteniendo
informados a todos sobre el próximo desarrollo.
Siento que necesito hacer esto no solo por mi madre, sino también
por mi. Veré la manera de ayudarla a estar lo más cómoda
posible, ya solo me queda esperar a estar allí para ella y para
mi.
Viendo mis propias heridas pasadas que venían del proceso de
mi domesticación, especialmente en las relaciones con mujeres
que yo escogía para que formaran parte de mi vida. Es bien recibida
está oportunidad que me ayudara a ver y curar los daños
emocionales que comenzaron con mi primera maestra que fue mi madre y
consecuentemente fue la conexión que hacía con las mujeres
fuera de mi.
Venir a México me enseño cómo ser más flexible
en referencia a cómo fluye la vida. Esto a la misma vez me que
me hace ver que necesito hacer este próximo salto de fe hacia
lo desconocido y lo incontrolable, como es el dejar México sin
saber por cuánto tiempo y comenzar temporalmente viviendo
cerca de San Diego, CA.
Mucho amor para ti, tu familia y mis
mejores deseos para este nuevo año 2006, espero verte muy pronto… Luis
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